Index . a nutrir paisaje protegido mirando por:

Cap I

Ecología de ecosistemas e hidrología urbana . 20 preguntas

confesiones . 1 . 2 . 3 . 4 . 5 . 6 . 7 . 8 . 9 . 10 . 11 . 12 . 13 . 14 . 15 . 16 .

Dinámica horizontal en humedales: esteros, bañados, meandros, cordones litorales . 1 . 2 . 3 . 4 . 5 . 6 . 7 . 8 . 9 . 10 . 11 .

Cap II

Patrimonios en ámbitos rurales, confesiones .

17 . 18 . 19 . 20 . 21 . 22 . 23 . 24 . 25 . 26 . 27 . 28 . 29 . 30 . 38 . 39 .

El paisaje construído en Al Maitén . 1 . 2 . 3 . 4 . 5 . 6 . 7 . 8 .

Cap III

Paisajes culturales . 31 . 32 . 33 . 34 . 35 . 36 . 37 .

Cap IV

El timón 1 . 2 . 3 . 4 . 5 . 6 . 7 . 8 . 9 . 10 . 11 . 12 . 13 .

Cap V

Leyes particulares . introito . 0 . 1 . 2 . 3 . 4 . 5 . 6 . 7 . 8 . 9 . 10 . 11 . 12 . 13 . 14 . 15 . 16 . 17 . 18 . 19 . 20 . 21 . 22 . 23 . 24 . 25 . 26 . 27 . 28 . 29 . 30 . 31 . 32 . 33 . 34 . 35 . 36 . 37 . 38 . 39 . 40 .

Cap VI

Paisajes interiores

Inmanencias . 1 . 2 . . La viga de cruce . 1 . 2 . 3 . 4 . 5 . 6 . . Joaquín Lera . . jubileo . . creación . . intangibles . . Carlos Lohlé . . Guillermo Roux . . César Pelli .

 

Ecología de sistemas termodinámicos

¿cómo considerarla una ciencia?, si las ciencias particionan y esta esencia ecológica que nos ocupa solicita mirar por los vínculos que priman y dan sentido a su voz y a la más ajustada y precisa voz "biencia".

Veamos estos aprecios de Marc Sagoff:

La ecología de los ecosistemas debe superar 4 obstáculos conceptuales antes de que pueda considerarse parte exitosa de la ciencia ecológica:

· debe proporcionar una definición del concepto de "ecosistema" que permita delimitar de forma inequívoca los ecosistemas, clasificar los diferentes tipos de ecosistemas, y seguir los cambios en el estado de un ecosistema;

· debe identificar los criterios para la determinación de teorías y modelos de ecosistemas, y aplicar estos criterios en la investigación de los ecosistemas;

· debe proporcionar una explicación plausible de las causas de la estructura del ecosistema y la organización ;

· debe ser eficaz para ayudar a resolver los urgentes problemas ambientales.

La ecología de ecosistemas falla en los cuatro cargos . Mark Sagoff

La respuesta a la primera solicitud de Sagoff viene expresada en el glosario de la ley provincial 11723:

ECOSISTEMA: Sistema relativamente estable en el tiempo y termodinámicamente abierto en cuanto a la entrada y salida de sustancias y energía. Este sistema tiene una entrada (energía solar, elementos minerales de las rocas, atmósfera y aguas subterráneas) y una salida de energía y sustancias biogénicas hacia la atmósfera (calor, oxígeno, ácido carbónico y otros gases), la litósfera (compuesta por humos, minerales, rocas sedimentarias) y la hidrósfera (sustancias disueltas en las aguas superficiales, ríos y otros cuerpos de aguas).

Aplicados a las aguas superficiales someras y profundas rescatamos en esta definición la entrada solar, las sustancias biogénicas y las disueltas en las aguas superficiales, que también alcanzan aptitud biogénica. Y aquí remitimos al concepto de "biencia" tratado en /eltimon9.html

La expresión de Sagoff en su primer párrafo señala la necesidad de: seguir los cambios en el estado de un ecosistema; debiendo reconocer que los "estados" de los ecosistemas dependen de sus vínculos. Y por ello, antes de hablar de "estados" deberíamos hablar de la Vida misma de todos los ecosistemas en función de los enlaces con sus vecinos; traduciendo su condición biogénica.

El concepto mismo de entropía depende a tal punto de estas vinculaciones, que nos devuelve al primigenio concepto fundado en la más antigua filología de Occidente, mucho antes de que se urdiera el concepto de ciencia. Griego entropia, cantidad que se mantiene constante en un cuerpo tras sus diferentes transformaciones

Hemos demorado un siglo para aceptar complejidades que la 2ª ley pasó por alto y la fenomenología termodinámica fuera descubriendo en la “estabilidad de los sistemas” naturales conservando su energía. Comenzamos a aceptar que sólo merced a complejidad escapa del gasto que le acreditan pone en riesgo su delicada solar eternidad.

La segunda ley de la termodinámica insiste en que la entropía de un sistema cerrado debería maximizarse. Los sistemas vivos, sin embargo, son la antítesis de esta ley, exhibiendo maravillosos niveles de orden creados a partir de un “des-orden” o “difícil orden”, riquísimo en flujos e intercambios energéticos y materiales, cuya complejidad bien excede nuestros marcos conceptuales.

La fenomenología termodinámica acerca soportes deductivos, aún no modelizables, a partir del encuentro de dos o más “sistemas”; observando comportamientos que aparentan mantenerse a cierta distancia del equilibrio por causa de algún gradiente.

Reconoce sistemas organizados no vivos (como las células de convección, los tornados y los láseres) y sistemas vivos (de las células a los ecosistemas), que imagina dependientes de flujos de energía externa para mantener su organización y disipación de gradientes energéticos asociada a los procesos autoorganizativos; sin penetrar criterios, como la relación entre lo interno y externo que en la Naturaleza no se refieren como tales.

La disección entre materia y energía es nuestra. Natura no hace diferencias cuando se trata de fecundar la Vida. No quiero esquivar y por eso apunto a Eddington, Ulanowicz y cientos de amigos de la segunda ley que insisten en señalar que esta organización se mantiene al precio de un incremento de la entropía del sistema «global» en el que está inmersa la estructura, reconociendo inmersión englobadora.

60 años atrás Eddington no dudaba en advertir que a aquellos que estuvieran en contra de la segunda ley les esperaba colapso en la más profunda humillación. Pues me parece tan torpe esta ley que hoy no dudaría un instante en olvidarme de ella.

Ulanowicz, bastante más actualizado dice: "la cuestión de si los sistemas vivos aumentan o disminuyen el promedio de producción de entropía es un problema sin resolver y una pregunta altamente intrigante". Mejor si aclarara que: en la diferencia está el abismo que les espera.

El costo en conciencia del accidente de British Petroleum en el Golfo es menos que nada cuando cruzamos una simple comparación con la plataforma de conciencia derivada de la segunda ley, promoviendo, o al menos justificando toda clase de abusos en termodinámica industrial, vehicular y recursos herramentales, que hace un siglo, a excepción -hace 25 siglos-, de unos pocos griegos, no era de esperar alguien los viera. En lugar de mirar el velado milagro de las energías positivas siguen atrás de las negativas. Esa es la forma de salvar sus cajitas felices.

La palabra “disipar” responde al camino mecánico deductivo para transitar un tramo de tan rica interrelación. Células de convección, huracanes, reacciones químicas autocatalíticas y sistemas vivos son ejemplos de estructuras disipativas “lejos del equilibrio” que exhiben “comportamiento coherente”. Expresiones contrastadas y apareadas, clave para abrir mirada; no importa cuan dura sea para la lógica esta esperable jornada

La transición en un fluido calentado de la conducción a la convección, al igual que de la convexión interna a la externa son llamativo ejemplo de la emergencia de una organización coherente en respuesta a una entrada de energía externa. ¿entrada, salida, mutua invitación? ¿Acaso hay en Natura alguna transferencia de calor “no coherente”? ¿No sería mejor hablar de más y menos compleja?

Ya hace un siglo fue entrevisto el gradiente de energía solar impulsando los procesos de sistemas vivos que crecen, adquieren complejidad y evolucionan. Nuestros conocimientos y herramientas siguen como pueden el camino

Sin embargo, resta en nosotros el mayor desafío por avanzar en integridad de comportamientos que nos haga sensibles para cultivar aquella primigenia concepción de la entropía que adelanta infinitos intercambios entre materia y energía merced al estímulo primero de la energía del Sol calentando a la Tierra fría en un menú enorme de transiciones.

Acerco la raíz indoeuropea *trep- volver, girar; en sánscrito, trápate cambiar de sitio; en griego entropia, cantidad que se mantiene constante en un cuerpo tras sus diferentes transformaciones, como expresión que apunta al movimiento perpetuo en brazos de Natura reinando por doquier e imposible desde modelo aislado considerar viable.

La fenomenología termodinámica, que hoy no mira cajas adiabáticas cerradas, deduce que la única forma por el que un sistema vivo se mantiene vivo, es «extrayendo continuamente entropía negativa de su medio ambiente...”

Para enriquecer la sospecha de que hemos estado bastante ciegos respecto a estas energías, mencionemos que tan sólo basta el 0,023% de la energía solar para alimentar en el mundo vegetal los procesos de fotosíntesis que llenan nuestros ojos con sus verduras. En tanto que el el 23% de esa energía es la aplicada a movilizar fluídos. 1000 veces y no nos damos cuenta de ello.

Preferimos seguir infiriendo energías gravitacionales en planicies de 2 a 4 mm de pendiente por kilómetro antes de desterrar nuestros catecismos newtonianos responsables de todos los sarcófagos pretendidamente "hidráulicos" con que hemos liquidado las transferencias de las energías solares a nuestras sangrías mayores y menores, merced a costas blandas y bordes lábiles.

La ciencia ha quedado fondeada en facilidades analógicas y solo atisba a mentar estas otras energías como "turbulentas verticales".

Por cierto, con estos apelativos no resolvemos la falta completa de modelización física que reina en estos ámbitos y que tampoco será resuelta con la sencillez que regalan 4 boyitas derivantes dando soporte a la nota Muros de agua en http://es.scribd.com/doc/219307400/I-C-Marzo-2014

Por tanto, no resulta exagerado señalar que la ecología no es hoy una ciencia.

Tampoco lo será mañana. Nunca será ciencia porque la ciencia particiona y las esencias ecológicas apuntan a los enlaces. Por ello hablamos de biencia, y no de ciencia. NO hay morfema indoeuropeo -sc* a la vista; no hay to scint; hay sólo enlace de 2 seres, de 2 esencias, de 2 entidades, llámenlas como quieran, apreciando la voz Bi-encia, rescatando el enlace de 2 que llega a nuestros ojos.

En ese rescate de la comunicación de las energías solares, el fenómeno eurístico luce y crece día a día asistiendo conceptualización fenomenológica.

Eso es todo lo que hay al día de la fecha. Miles de imágenes y unas pocas líneas mentando esos enlaces termodinámicos entre sistemas naturales, abiertos de a uno en uno a reconocimientos vinculares.

Por eso el uso de las voces olísticas y olárquicas mejor demoren su ingreso.

La tarea de identificar los criterios para la determinación de teorías y modelos de ecosistemas, y aplicar estos criterios en la investigación de los ecosistemas, pasa por mirar por los enlaces, antes que por los ecosistemas mismos.

Mirar por los ecosistemas sin ver en todo momento el flujo de energía de un sistema a otro, es lo mismo que mirar un sistema escindido, un sistema muerto. Esto que muestra de los afanes científicos la imagen que sigue:

Esto expresaba en 2 presentaciones al CII-2010 hace 4 años:

Una definición en extremo simple apuntaría a un desarrollo notable; a un estado o proceso, primero advertido o sorprendido a través de los sentidos, antes que por vía de intuición o razonamiento.

En fenomenología, la expresión “fenómeno eurístico” es claro pleonasmo apuntando a los sentidos como primeras herramientas en su percepción; a las que seguirán la intuición y el trabajo deductivo buscando imágenes y palabras para constituir transmisión.

Cada despertar eurístico deja abierta una puerta al fenómeno en cascada, mostrando cambios graduales a través de una azarosa serie de estados.

Y resumía: No hay acceso directo a ecología de los ecosistemas, sino a través de patenciación fenomenal y demorada fenomenología. FJA

La explicación plausible de las causas de la estructura del ecosistema y la organización que solicita Sagoff, pasan por entender primero el pasaje de la energía de un sistema al otro. Ese flujo que lo mantiene orgánico, vivo, integrado, enlazado. Esa condición cuántica es la que debe alcanzar a nutrir nuestra mirada.

Debe ser eficaz para ayudar a resolver los urgentes problemas ambientales. Esta pretensión debe respetar el orden de los factores naturales que los arts 2º, inc e y 6º de la ley Gral del Ambiente en valiosos pleonasmos nos recuerdan: 1º mirar por el equilibrio de la dinámica de los sistemas ecológicos y tan solo en 2º lugar mirar por los temas generales del ambiente y sus sustentabilidades.

Este detalle legislativo resulta sorprendente novedad. Es la primera vez que una ley baja a la criatura de su pedestal antropocéntrico. Y lo hace para darle una ayuda elemental. Pues sus presiones ambientales y políticas lo desbordan de tal manera que parecería propio de desubicados -si no fuera por estos presupuestos mínimos-, la obligada y previa mirada elemental a los enlaces ecosistémicos que ellos nos recuerdan.

Estos enlaces, reitero, son los que dan sentido a la voz ecología y a la voz biencia, bien diferenciada de la prestigiosa voz ciencia.

Tapando los enlaces de las energías convectivas con catecismos físico matemáticos, ninguna duda cabe al aserto de Sagoff de que la ecología de ecosistemas falla en los cuatro cargos.

 

ESTENOICO: (Estenos: estrechos; oikos: casa) Organismo que requiere condiciones muy estrictas para desenvolverse adecuadamente. Estrictez que hoy parece resuelta en la imagen de la izquierda, aceptando -tras seguir sumando destrucción de recursos-, poner el ojo mecánico a la derecha. Inútil. Por allí no va el fenómeno eurístico. Solo el ojo mecánico y la razón que con variados catecismos le acompaña.

Prestigio y fama condujeron a Newton a evitar que el tardío reconocimiento de procesos convectivos hiciera estragos en ellos y en su física matemática.

While fame impedes and constricts, obscurity wraps about a man like a mist; obscurity is dark, ample, and free; obscurity lets the mind take its way unimpeded. Over the obscure man is poured the merciful suffusion of darkness. None knows where he goes or comes. He may seek the truth and speak it; he alone is free; he alone is truthful, he alone is at peace. -Virginia Woolf, writer (1882-1941)

Füsis ama encriptarse. Heráclito (600 AC)

El florecer ama encriptarse, para sólo frente al Amor develarse. Alflora (1956-2004)

No hay ley en ésto; sólo Amor.

Con las debidas Gracias a mis Queridas Musas Alflora Montiel Vivero y Estela Livingston

Francisco Javier de Amorrortu, 25 de Agosto del 2014